Judit 3

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Rendición de los pueblos

1 Entonces le enviaron mensajeros para decirle en son de paz:
2 «Nosotros, siervos del gran rey Nabucodonosor, nos postramos ante ti. Trátanos como mejor te parezca.
3 Nuestras granjas y todo nuestro territorio, nuestros campos de trigo, los rebaños de ovejas y bueyes, todas las majadas de nuestros campamentos, están a tu disposición. Haz con ellos lo que quieras.
4 También nuestras ciudades y los que las habitan son siervos tuyos. Ven, dirígete a ellas y haz lo que te parezca bien.»
5 Los enviados se presentaron ante Holofernes y le comunicaron estas palabras.
6 Entonces él bajó con todo su ejército al litoral, puso guarniciones en las ciudades altas, y les tomó los mejores hombres en calidad de tropas auxiliares.
7 Los habitantes de las ciudades y todos los de los contornos salieron a recibirle con coronas y danzando al son de tambores.
8 El saqueó sus santuarios y taló sus bosques sagrados, pues había recibido la orden de destruir todas las divinidades del país para que todas las gentes adorasen únicamente a Nabucodonosor y todas las lenguas y todas las tribus le proclamasen dios. a
9 Llegó después frente a Esdrelón, junto a Dotán, que está ante la gran sierra montañosa de Judea,
10 acamparon entre Gueba y Escitópolis y se detuvo allí un mes, haciendo acopio de provisiones para su ejército.
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Referencias Cruzadas

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Versículo 8

Ex 34:13 ; 2 Kgs 18:4 ; 23:14 – 15 ; 2 Chr 14:2 ; 17:6 ; 31:1 ; 34:4 .

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Notas del Capítulo

Versículo 8

Invocarlo como a un dios: Holofernes viola las instrucciones de Nabucodonosor (véase 2,5-13). No se conoce ningún rey asirio, neobabilónico o persa que haya reclamado divinidad. Durante la época helenística, Ptolomeo V (203-181 a. C.) y el seléucida Antíoco IV hicieron reclamos de divinidad. En Dn 3 y 6, la divinidad se atribuye a Nabucodonosor y Darío, respectivamente.

Versículo 9

Dotán: una ciudad en territorio efraimita a catorce millas al norte de Siquem, mencionada en otras partes solo dos veces (Gn 37,17 y 2 Re 6,13), pero cinco veces en Judit (3,9; 4,6; 7,3, 18; 8,3). Destruida en 810 a. C. por invasiones arameas, Dotán quedó desierta hasta el período helenístico cuando se construyó un pequeño asentamiento. Debido a que se menciona tan a menudo, a veces se cree que Dotán es el hogar del autor.

Versículo 10

Geba: ubicación incierta. Escitopolis, el nombre griego de la antigua Bet-seán (Jos 17,11), la única ciudad en Judit que recibe su nombre griego, guardaba estratégicamente el extremo este del valle de Jezreel.