Salmos 101

Poéticos

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Plegaria por la restauración de Jerusalén

1 De David. Salmo. Quiero cantar el amor y la justicia, para ti, Yahveh, salmodiaré;
2 cursaré el camino de la perfección: ¿cuándo vendrás a mí? Procederé con corazón perfecto, dentro de mi casa; a b
3 no pondré delante de mis ojos cosa villana. Detesto la conducta de los extraviados, no se me pegará; c
4 el corazón perverso está lejos de mí, no conozco al malvado.
5 Al que infama a su prójimo en secreto, a ése le aniquilo; ojo altanero y corazón hinchado no los soporto. d e
6 Mis ojos, en los fieles de la tierra, por que vivan conmigo; el que anda por el camino de la perfección será mi servidor. f
7 No mora dentro de mi casa el agente de engaño; el que dice mentiras no persiste delante de mis ojos. g
8 Cada mañana he de aniquilar a todos los impíos del país, para extirpar de la ciudad de Yahveh a todos los agentes de mal.
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Referencias Cruzadas

a

Versículo 2

Ps 26:11 ; Is 33:15 .

b

Versículo 2

1 Kgs 9:4 .

c

Versículo 3

Prov 11:20 .

d

Versículo 5

Prov 17:20 ; 30:10 .

e

Versículo 5

Prov 21:4 .

f

Versículo 6

Ps 26:11 ; Prov 20:7 .

g

Versículo 7

Ps 5:5 ; Prov 25:5 .

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Notas del Capítulo

Versículo 2

Dentro de mi casa: el rey promete hacer de su propia casa, es decir, la corte real, un modelo para Israel, prohibiendo a todos los funcionarios que abusen de su poder.

Versículo 6

Miro a los fieles de la tierra: el rey busca compañeros solo entre los fieles a Dios.

Versículo 8

Mañana tras mañana: la mañana es la hora normal para la administración de la justicia (2 Sm 15:2; Jer 21:12) y para la llegada de la ayuda divina (Sal 59:17; 143:8; Is 33:2). Limpio de la tierra a todos los impíos: el rey, como siervo de Dios, es responsable de que se ejecute la justicia divina.