Acab en busca de Elías
Elías y los profetas de Baal
El sacrificio de Elías
Cesa la sequía
Referencias Cruzadas
Versículo 37
Ex 32:13 .
Versículo 40
Ex 32:26 – 28 .
Notas del Capítulo
La historia del conflicto con los profetas de Baal (vv. 21-40) está incluida en la historia de la sequía y su final (vv. 1-20, 41-45). La conexión entre las dos historias se encuentra en la teología cananea, en cuyo panteón Baal, «el Jinete de las Nubes», el dios de la lluvia y la tormenta, era reconocido como el que trae la fertilidad. La adoración de muchos dioses era prácticamente universal en el mundo antiguo; el requisito israelita de la adoración exclusiva del Señor (Éx 20:3) era único. El pueblo de Israel aparentemente se había acostumbrado a adorar tanto a Baal como al Señor, quizás asignando esferas de influencia mutuamente excluyentes a cada uno. Al reclamar autoridad sobre la lluvia (17:1; 18:1), el Señor estaba desafiando el poder de Baal en el propio dominio de Baal. Toda la historia de la sequía en los caps. 17-18 implica lo que se hace explícito en 18:21-40: esta es una lucha entre el Señor y Baal por la lealtad del pueblo de Israel.
He aquí a Elías: el hebreo hinneh ‘eliyahu implica un juego de palabras. La frase significa tanto «Elías está aquí», informando a Acab de que el profeta ha sido encontrado, como «He aquí, Yhwh es mi Dios» (el significado del nombre «Elías»).